El Museo Ghibli – Capítulo 3: Reecuentros en la tercera fase.

Saludos muchachada!

Continuemos nuestro periplo por las veleidades y exquisiteces del Museo Ghibli. Pero primero, recapitulemos:

Me perdí en Tokio donde encontré una tienda Lawson, que me llevó a un gatobús de metal que me dejó a las puertas del cielo, donde encontré a Totoro dándome la bienvenida. Dicho así, suena raro, pero es un resumen bastante preciso.

Bueno, tras asistir a una clase magistral de animación, me encontraba de nuevo en el (aturdidoramente impresionante) hall, y en frente de mi había una taquilla de cine. No, no me habia salido del museo por ningun agujero espacio-temporal totoril, estaba en frente de la taquilla de un cine, de uno de verdad… Vale, uno de verdad no tiene las taquillas en forma de locomotora de tren, ni luce tan elegante como esta, pero… era un cine.

Incluso había un cartel que anunciaba el corto en proyección. Y es que, para aquel despistado ajeno al mundo ghibliano, en el museo se proyecta cortos hechos expresamente para la ocasión, y que jamás han salido de allí. O los ves en el museo, o no los ves… asi de simple, y por que no decirlo, cruel.

Al mirar el cartel del corto que tendría el honor de ver, supe que había gastado mi suerte por lo que me quedara de vida, pues iba a ver la película que continuaba la historia de Totoro, o lo que es lo mismo, me queria morir de placer allí mismo.

En la taquilla del cine no adquieres una entreda propiamente dicha, ya que la entrada del museo (esos tres gloriosos fotogramas de una pelicula Ghibli) sirven de ticket de cine una vez sellados, luego solo toca hacer cola, repleta de crios que parecian disfrutar tanto como yo de la experiencia. Que narices, nadie podría superar mi extasis en esos momentos!

Mama, no mires ahora, pero un tren se ha estrellado en la parte de atras.

Mama, no mires ahora, pero un tren se ha estrellado en la parte de atras.

Mientras esperaba en la cola a que se abrieran las puertas del cine, podía mirar paneles acristalados donde se exponian fotografias del corto en cuestión, algo que era costumbre en los cines de mi niñez, y que ahora, con esto de los multicines halla donde vayas o vengas, se ha perdido junto el encanto de ciertos rituales.

Pues allí estaban, fotogramas del corto de Mei y el gatitobus, con Totoro y compañia, dejando en pañales cualquier trailer o teaser venidos de Hollywood. Un par de dibujos encadilaban más que sombras chinas a mis hipnotizados ojos, que ya habían vendido todo sus asombro antes de entrar. Era masilla en sus manos.

Y se abrieron las puertas de cine. Un patada, un empujon, y algun que otro niño volando por la ventana, fueron necesarios para sentarme en una buena butaca… bueno, no fue asi, mas bien, me sente donde me dejaron, aunque no me quejo: primera fila. De compañeros tenia niños japoneses acompañados de su parientes, y si os preguntais si el efecto “niñera” de los dibujos animados es igual de efectivo en cualquier parte del mundo, os dire que si. Primero se cerraron las venatas de modo automatico, se hizo la oscuridad y nada más empezar la proyección con una simulación del clásico 3, 2, 1, entrecortado, en romantico blanco y negro, los mocosos callaron todos a una, no por cerrar sus bocas, si no por todo lo contrario, estaba mas boquiabiertos que un oso desperezandose de su letargada hivernacion.

Y que cuenta este corto? De verdad quereis saberlo? Esta bien, a partir de ahora y hasta nueva orden, todo lo escrito será un SPOILER del quince, mas feo que decir que el asesino fue el mayordomo de Tenn con Bioalochol, así que quien no quiera leerlo que pase directamente al parrafo donde pone FIN DEL SPOILER, y asi todos en paz,

SPOILER TOTORIL

Mei y el Gatitobus

Mei y el Gatitobus

Todo comienza cuando Mei Kusakabe está apaciblemente en el jardin de su casa, he intenta comerse un caramelo. Lejos estaba de saber que un torbellino jugeton saldría de la nada, y se abrazaría a la niña, que mareada, y sin entender nada, ve como el caramelo desaparece de sus manos.

Mei en su mundo particular.

Mei en su mundo particular.

Mei, obviamente, sin una pizca de tonta, trata de atrapar al ladron de caramelos, tentándolo con dulce como reclamo.

Ven aqui imbe...digo, torbellino bonito!

Ven aqui imbe...digo, torbellino bonito!

El pequeño remolino de viento cae en la trampa de lleno, y sin apenas darse cuenta, se ve atrapado en el interior de una habitacion sin salida, arrinconado y austado. Y de pronto, muestra su verdadero aspecto, es un gatitobus… de solo seis patitas, tiritante y tratando de arañar la ventana para salir.

No quiero pasar la ITV!

No quiero pasar la ITV!

Mei lo tranquiliza y le da un caramelo, con lo que animal híbrido se queda mas hancho que alto. Entonces aparece el gatobus, momento en el que creo haber derramado una lagrimilla al reecontrarme con el, y se lleva a su hijo, o lo que sea, consigo. No ha cambiado una pizca, sigue siendo la herencia perfecta del Gato Chesire y un autbous de línea.

Y llego el primo de Zumosol

Y llego el primo de Zumosol

Esa misma noche, mientras Mei duerme a pierna suelta, el gatitobus la llama desde la ventana, y he aqui el unico dialogo (de los escasos que habia, por suerte para mi compresion oral) que entendí:

El precio del viaje son dos sardinas.

El precio del viaje son dos sardinas.

-Konbawa!(Buenas noches)- dijo la niña, sin pizca de sopresa por ver como un gatitobus flota frente a su ventana de un segundo piso. Es lo que tiene ser la prota de una peli de Ghibli, ya nada te soprende.

El felino contesto con una sonrisa ghibliana y la animo  subir dentro de él. Siendo un gatitobús, eso debe ser normal, aunque claro, la niña a duras penas entraba dentro…Y se pusieron en marcha, surcando un cielo nocturno alumbrados por el faro de la luna llena.

Pronto les hizo compañia el Gatobus, y lo mas impresionante, cientos de gatobuses salian del bosque, como en una procesion digan de una ensoñación de Dalí. Si ya la imagen de un tropel de gatobuses acariciando la noche era de por si poetica, un nuevo modelo de gatobus nos dejo a todos con la boca abierta: el gatotren! Un Gatobus tan largo como una serpiente que zigzageaba desde el bosque hasta la luna, hizo que los asistentes al cine soltaran un sonoro “oooooooooooh”. Yo solté un “que me voooooooooy!”, pero nadie me entendió.

Falta el gatof-14 para estar todos al completo

Falta el gatof-14 para estar todos al completo

Todos los gatobuses iban cargados de Totoros. Si, amigos, el sueño de todo fan de Totoro, ver bichejos peludos de dos metros copando la pantalla! Los vehiculos felinos aterriazaban en medio del bosque, y desaparecian, dejando que sus ocupantes continuaran a pie, incluida la propia Mei.

La pobre niña se vio rodeado de extraños, encantadores, pero extraños.Y allí, en mitad del bosque, con la luna como unico foco de esperanza, la pobre Mei estaba paralizada por el miedo… hasta que.. de entre la marabunta de peluches totoriles de dos metros, asomaba un paraguas, que solo podia pertenecer a un Totoro en particular.

Ese tipo me suena de algo...

Ese tipo me suena de algo...

Vale, demosle al stop un momento, y fijemonos en como los pelos de mi cuerpo al completo estaba tan en punta que parecia un cuerpoespin, mis ojos salian de su capacidad fisica, y la mandibula taladraba el suelo y se mudaba a diez metros bajo tierra. Y si al ver al gatobus casi se me escapa una lagirma, al ver denuevo al unico, genuino y tierno Totoro, direcatmente puse el lagrimal a toda maquina y en modo chorro abundante.

...yo tambien quiero!!

...yo tambien quiero!!

Si, amigos, alli estaba Totoro, por si aun no habiais dado cuenta, y logicamente Mei hizo lo propio, dar dos zancadas y acabar aterrizando en la inmensa panza peluda de mi personaje favorito de la factoria Ghibli… quien pudiera, amigo, quien puediera. Totoro, obviamente, saludo con una sonrisa que contiga, y la acompaño hacia donde iban todos los totoros.

Todos se dirigian a un McDollars, y es que en el fondo, este corto no era mas que una anuncio de comida rapida…. Algunos ahora mismo habrian preferido muerte, pero no os preocupeis, era un broma para saber si estabais atentos.

En verdad los totoros iban en tropel a un Gatobus en concreto. Bueno, seria mas justo decir que era un airgatobus, o un cagonlahostiabus, por que decir que era inmenso es faltar deshonrosamente a la verdad, era tan grande que dentro podrías jugar al futbol, al rubgy, la petanca, el parchis, pelota vasca, polo, hockey sobre pelo (no hay hierba dentro de un gatobus), y encima sobreria espacio para las gradas, el puesto de perritos, un parking (de dos plantas), y un metro! Pues en vez de eso, todo lo que albergaba dentro ese inmenso hypergatobus eran totoros.

Como para ponerle un collar antipulgas!

Como para ponerle un collar antipulgas!

Imaginaos la escena, cientos de totoros agolpados dentro de un inmenso gatobus de edad tan avanzada que contar sus arrugas es un imposible, respirando forzadamente, y con un baston… adivinad que parte de lo que he dicho es mentira. La pequeña Mei se acerca al titanicbus, no sin cierto temor y sin haberse calzado previamente sus zapatos de plomo, y le da un caramelo, aunque es mas exacto decir que coloca el caramelo en la descomunal lengua que el desproporcionado gatobus le ofrecia como bandeja para su aperitivo.

Dame la patita! La patita!

Dame la patita! La patita!

El colosobus se trago el caramelo, y parecía no reaccionar ante el dulce manjar, e incluso parecía que había dejado este mundo, hasta que sorprende a los presentes abriendo de par en par los ojos, exhalando un aullido gutural con una gigante sonrisa en agradecimiento.

Un dulce no amarga a nadie

Un dulce no amarga a nadie

Y tras eso, y aunque parezca imposible, el boeingbus alzo el vuelo, con la sutil elegencia felina que aun demostraba guardar pese a su edad, dibujando con su cola una estela que señalaba al cielo. Tras semajante encuentro, Mei se sube denuevo en el gatitobus que prende de nuevo el camino a casa, mientras se despide de su amigo Totoro, aun con el paraguas en la mano.

FIN DEL SPOILER TOTORIL

Se encendieron de nuevo las luces, se abrieron las ventanas, y yo seguia allí, pegado a mi butaca, esperando una segunda sesión.. hasta que veinte securatas deisfrazados de Nicky trataban de sacarme de alli a rastras, comprobando la resistencia de mis uñas sobre el parque. En verdad me fui con el resto del publico, solo que con una pequeña diferencia, yo flotaba a dos palmos del suelo.

Lo que vendria a continuacion haria que esos dos palmos no fueran mas que el primer peldaño. Pero eso será en el siguiente episodios, amigas y amigos.

Continuará

Fuentes:

Animetion

Nausicaa

Wikipedia

Y en especial (por las fotos del libro Mei and the Kittenbus):

Halcyon Realms


inkybusFa-Kun

Siempre Dibujando

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6 comentarios to “El Museo Ghibli – Capítulo 3: Reecuentros en la tercera fase.”

  1. isma18 Says:

    Me he leído entero tu capítulo, espero la 4ª parte de esta emocionante historia tuya llena de gatobuses de un tamaño descomunal, de taquillas en forma de locomotoras, spoilers, y con la intervención estelar del primo de Zumosol (un poco cambiado le veo yo, pero bueno. Será por las mutaciones que habrá sufrido por culpa de beber tanto zumo, supongo).
    PD: No he visto Totoro, ¿me vas a pegar, verdad? ¡jajaja!

    • Fa-Kun Says:

      Si no has visto Totoro te haré un resumen: Trata de un muchacho llamado Isma, que no había visto una de las mejores películas de animación de todos los tiempos, y en esto que le cae un castigo divino en forma de rayo desde los cielos. Fin.

      Moraleja: Ya me estas viendo Totoro! Ains, que paciencia, señor, que paciencia XD.

  2. Riesgo Says:

    No voy a aguantar tanta espera. Nos dejas con la miel en los labios. Estamos sufriendo. Queremos más!!!!!!

    Jejejejejeje, muy buena entrada. El Spoiler no me lo he leido, así que me ha sabido a muy poco.

    Yo tampoco he visto Totoro, pero espero poder solventarlo cuando la vuelvan a estrenar en cines por aquí.

  3. Lexell C. Says:

    Sospecho que no hubo continuación…

    • Fa-Kun Says:

      Tengo esto criando telarañas con intención de volver algún día no muy lejano. El problema en esencia fue que la mudanza de vuelta del siempredibujando.com a esta web se quedaron muchos post por el camino. A eso hay que sumarle que Youtube me canceló la cuenta y que megavideo ya no funciona, por lo que todos los vídeos del blog subidos por mi están con un cartel de Out of Order.

      En fin, mucho por hacer 🙂

      Prometo volver 😛

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