Archive for the ‘Manga’ Category

Reseñas de cómic – Soy una Matagigantes – Titanes a mi…

19 agosto 2009

Saludos muchachada!
SMG_Soy una matagigantes – Joe Kelly, Jim Ken Niimura.

Norma Editorial

Los titanes, seres mitologicos de estatura descomunal, pueblan sin saberlo nuestra vida, invisibles a nuestro sentido comun, caminan por las avenidas sin que nadie se percate de que un ser del inframundo se pasea por delante de nuestra narices. Nadie los ve, nadie los oye… ¿nadie? No. Barbara Thomson, un alumna de 5º grado, sabe quienes son, y lo que es aun peor: no les teme. Ella es su peor enemigo, es una mata gigantes.

Saber si Barbara Thomson realmente aniquila titanes en sus ratos libres, o es solo un capricho de una mente sumamente imaginativa, es parte del encanto de leer Soy Una Matagigantes.   El otro es comprobar que la cruda realidad tambien asfixia a los pobladores de este comic, donde caben duendes, hermanos, psicologos, acné y el martillo de Thor.

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El guionista Joe Kelly nos ofrece una narracion un tanto siniestra, un caramelo de hiel, y es que mas que una historieta, Kelly escribe un cuento personal, con caperucita cazando al lobo. La historia a naufragado entre pruebas y descartes, y se deja notar en sus cantos rodados que ha tratado de limar toda incoherencia, y sin ser una obra cumbre del comic, no decepciona, por que sus pretensiones no apuntan romper moldes, ni arañar vestiduras.

Y por otro lado tenemos a Ken Niimura y su espléndido trabajo como ilustrador de la historia. Su dibujo roto y veloz descompone la caricatura en miles de lineas freneticas, que confabulan un manga moderno. Y es que no lo voy a negar, si Soy una Matagigantes cayo en mis manos, es gracias al sorprende dibujo, entre cautivador y descompuesto. Para mi ha supuesto el tardio descubrimiento de este dibujante, autor de otras obras mas conocidas como “Japones en Viñetas”.

Mención a parte merece el excentrico sentido del humor de Niimura, con el que he podido reirme a gusto en su peculiar “making of” del cómic… Si Ken decide sacar un álbun de humor absurdo, tiene un comprador garantizado.

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Hasta otra, zagales!

inky-smgFa-Kun

Siempre Dibujando

Reseñas de cómic: Maison Ikkoku – Como la vida misma

26 febrero 2009

Saludos muchachada!

Mi amor platónico en el cómic tienen un nombre: Kyoko Otonashi.

No pienso esconder, como si pudiera, mi admiración por esta novela gráfica, obra de magnánimas proporciones, por lo que no pienso escatimar en elogios, y si es necesario acudiré al diccionario de sinónimos para buscar palabras que sustituyan en forma, pero no en significado, a todo lo que resuma ser una obra maestra del cómic: exepcional, maravillosa, magnífica, cautivadora… y seguiría hasta desgatar el teclado dejando mis llemas sin huellas que plasmar…

Leer Maison Ikkoku, de la grande entre grandes Rumiko Takahashi, es adentrarse en el Japón de los 80, y descubrir que todos somos humanos, y que las historias son universales… y es que al margen del idioma y otras pesquisas que delatan su identidad cultural, el cómic bien podría suceder en Barcelona, París, o Brooklyn, porque la historia seguiría siendo la misma…no nos habla de Japón, nos habla de las personas que lo habitan y sobreviven a los traspies del corazón y los azotes del calendario que marcan sus vidas.

Quizás por eso Maison Ikkoku atrapa desde su primera viñeta, al ver que su protagonista, Yusaku Godai, es una transgresión del héroe de telenovela, la antítesis de Rodolfo Valentino, que trata de abrirse un hueco en la vida de Kyoko Otonashi, con quien comparte protagonismo. Una mujer que lejos de parecerse a una princesa enclaustrada en torres de piedra maziza, es capaz de  desatar un caracter huracanado envenado de celos, como tambien lo es de detener el mundo con tan solo una sonrisa. Takahashi nos narra un fragmento de la vida de Godai y Kyoko. Sin prisa alguna, vemos pasar las estaciones, las emociones, los trenes que atraviesan la polifacética ciudad de Tokyo. Personas que vienen, frases que se quedan, sentimientos que se van…

Godai y Kyoko presos del silencio, una vez más.

Godai y Kyoko presos del silencio, una vez más.

Todo adornado de una galería de personajes que destacan por su carisma, todos y cada uno, incluso aquel que apenas sale en un par de páginas (como el jefe del Cabaret Bunny, simplemente adorable) esta dotado de esa simpatía que lo hace tan cercano, que más que dibujos, parecen humanos.

Y es que Rumiko Takahashi no tiene un lápiz para dibujar, tiene una varita mágica, con la que hace personajes de carne y hueso…qué otra forma hay de explicar que los sentimientos sean tan reales, que la comedia sea tan viva, y el drama tan intenso, cuando apenas hay elementos en escena…Le sobran dos personajes, una tumba, un cerezo en flor, y con dos toques de varita mágica, te saca de la manga (nunca mejor dicho) la escena más bella que he leído jamás en un cómic.

Capaz de hacerte reir a carcajadas, o de soltar esa lágrima traicionera que achacaremos a la falta de limpieza (esa mota de polvo que tantas veces nos ha servido de cabeza de turco), Maison Ikkoku es una obra que no tiene desperdicio, que suma calidad, en vez de restarla, en cada número, y con un final apoteósico sin superhéroes salvando el planeta, ni naves espaciales rozando el limite del peligro…solo una nube cruzando el cielo, una frase de apenas dos lineas… y Rumiko se queda tan hancha.

Si quereis descubrir por qué esta obra ha sobrevivido dos decadas sin ni una arruga en su encanto, no dudeis un segundo, acercaros y llamad a la puerta de Maision Ikkoku… decid que vais de mi parte.

No os arrepentireis.

Fa-kun

Siempre Dibujando

A

PD:No hablo aqui de la adaptación televisiva porque le tengo cierta tirria…le pusieron dos litros de suavizante, eliminaron sin contemplaciones a un personaje muy simpático del manga, y retocaron la historia en favor de una tonalidad mucho más rosa….Nada como el manga original.

Reseñas de cómic:Blue – El color de los recuerdos

14 enero 2009

Saludos muchachada!

Blue, Kiriko Nananan (Ponent Mon, 2004)

Azul es el sabor de una manzana prohibida, un adolescencia que tropieza embriagada de necesidades, el carmín de unos labios que callan, el olor del mar, la sal en las heridas, el rastro en la saliva de un beso robado…todo se tiñe de azul cuando la memoria es quien cuenta la historia de los vencidos.

Kiriko Nananan nos regala un fragmento de la vida de dos adolescentes japonesas, atadas por un fino hilo rojo invisible a nuestros ojos, que se aman, sin saber amar. Con un dibujo claro y sencillo, la autora nos encierra en una lectura de silencios en blanco y negro, que se devora con el placer amargo de una historia de hermosa tristeza.

Blue es una lectura directa, sus 230 páginas pasan por nuestran manos con sencillez, en ningun momento la historia se enreda en madejas imposibles, la narración no engaña a nadie, ni lo pretende. Hace honor al dibujo que lo acompaña, que sin esmerarse en los detalles, deja lo esencial para recrear un mundo juvenil de uniforme y coletas, y es que no precisa más, como mucho una sombra en una trama de un único gris. Aunque la simpleza del dibujo a veces confunde, al no poder identificar plenamente a las protagonistas de la historia, e incluso muchas veces Kiriko esconde la cara de sus creaciones, como si tuvieran vergüenza de ser retratadas en una viñeta, y dejan un profundo negro color de pelo coronando el conjunto. Pero es un mal menor, un mera arruga que no alcanza manchar la nobleza y el valor de este magnífico comic.

El manga Blue comenzó a publicarse en 1996 en la revista japonesa de corte alternativo COMIC Are!, y en el año 2001 se estrenó una película basada en esta historia. En España se puede encontrar publicado por Ponent Mon. Y por último, me es imposible dejar esta reseña sin dejar escrito lo que me hizo sacar la cartera del bolsillo y hacerme con esta pequeña joya: la contraportada.

Aquel cielo que se extendía sobre el denso mar,

los uniformes de instituto, nuestra

exasperante torpeza infantil…

creo que si todas

aquellas cosas de entonces hubieran

tenido un color, habría sido un azul muy profundo

Si esto no os convence para haceros con un ejemplar, ya nada lo hará.

Vía:

Ponent Mon

Cultura Lesbiana

Hasta otra, zagales!

Fa-Kun

Siempre Dibujando