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Reseñas de cómic: Los Muertos Vivientes – Nación zombie

21 octubre 2009

Saludos muchachada!

Si no fuera por los vecinos, mi vida seria perfecta

Si no fuera por los vecinos, mi vida seria perfecta

“Los Muertos Viventes”, Robert Kirkman y Charlie Alard (Planeta de Agostini, 2005)

Un mundo desolado por el apocalíptico alzamiento de los muertos es el repentino escenario que descubre Rick, un agente postrado en la cama de un hospital por un balazo de un delincuente al que pretendía dar caza, cuando despierta del coma. A sus ojos, de la noche a la mañana, las calles han sido tomadas por una infesta plaga de muertos vivientes, y no tardará en descubrir que en coma no se estaba tan mal.

Desde ese momento, Rick se embarca en la odisea de la supervivencia, como si apenas tuviera alternativas, y poco a poco descubre que las endebles paredes de lo que conocemos como sociedad del bienestar han sucumbido en favor de las cosas más básica, y que todo lo que considerábamos esencial entonces, es un mero recuerdo de lo banal que fue nuestra existencia. Comer, dormir, vivir, se convierten en la nueva tabla de valores que deberá aprender nuestro protagonista y el resto de supervivientes bajo el decorado del fin de la civilización, dominado por muertos vivientes.

Es decir que el super estaba lleno de brocoli.

Es decir que el super estaba lleno de brocoli.

Y si una horda de muertos resucitados de su lecho, con la inteligencia de un plátano moteado, y con un irresistible e insaciable capricho de carne humana, no fuera de por si suficiente problema, cabe sumar otro peligro igual, o mayor: los vivos. Cuando no queda nada que perder, ni que ganar, en un territorio sin valores, sin estado, sin ley, pero con una bala en la recamara, los platillos de la balanza se oxidan, y lo que está bien o mal se desdibuja como tinta bajo el agua.

El retrato final es un desolador paisaje que recorre las páginas de un magnífico cómic, que ha retratado desde una perspectiva humana la clásica y resabida resurrección de los muertos vivientes. Nunca antes se hablaba con tanta franqueza dentro del género de los muertos vivientes, y en cierto momento del cuarto tomo, incluso rescataría un discurso simplemente memorable para la historia del cómic. Hasta aquí puedo leer… que no quiero hacer de chivato.

“Los muertos vivientes” es obra del guionista Robert Kirkman, conocido en los mundos heroicos de Marvel, aunque para mi sea esta la primera obra suya que tengo el placer de paladear. Su trabajo no deja lugar a dudas sobre su capacidad de inventiva, pero sobre todo, por saber colocar la realidad en un mundo fantástico, donde los zombies son solo el escenario, no el medio, y los vivos son los auténticos protagonistas. La serie, de momento, sigue abierta, y mantiene el pulso firme, confio y espero, por mucho tiempo.

¿Vas tu a por la pelota o voy yo?

¿Vas tu a por la pelota o voy yo?

A los lápices tenemos a Charlie Alard, con un potente uso del blanco y negro, y una cruda y desgarradora forma de dibujar a los vecinos que se olvidaron de morir. Sin embargo, y sin desmerecer el trabajo de Alard, los seis primeros numeros corrian a cargo de Tony Moore, con un estilo que encajaba entre una serie de animacion adulta y una pelicula de George Romero, y que, sinceramente, me hicieron decantarme por adquirir el primer tomo.

Asi pasen y lean, amigos, que los muertos vivientes, al menos en el papel, no muerden.

Hasta otra, zagales!

inky-vivienteFa-Kun

Siempre Dibujando

Siempre Dibujando – High School Zombie

8 febrero 2009

Saludos muchachada!

Un Domingo más nos adentramos en trampilla del teatro de la mesa de dibujo. Esta vez toca la animadora envuelta en la noche de los muertes vivientes…digamos que la típicia fiesta de fin de curso salió peor parada que la de Carrie.

Una mala noche la tiene cualquiera...

Una mala noche la tiene cualquiera...

Lo primero, como de costumbre, es sentarse frente a una miserable hoja en blanco y escupir ideas como un torbellino con el lápiz.  En esta ocasión quería reforzar las deformaciones de la anatomía humana, y caricaturizar la pose chulesca barriobajera de la animadora, dejando claro que no saldrá corriendo del primer zombie que pida número para moderle el cuello. La mirada, de la que me siento especialmente orgulloso, es esencial para que el dibujo funcione.

Debo pensar seriamente comprarme una mesa de luz

Debo pensar seriamente comprarme una mesa de luz

Lo más observadores comprobaran que las zapatillas de la adolescente estan pegadas encima del dibujo a lápiz. La explicación es bien sencilla… me había quedado sin papel, asi que dibujé las zapas en otro papel. Total, ni a photoshop ni a mi nos ha importado demasiado. Y a vosotros creo que tampoco.

Toca entintar en Photoshop! Esto no es un proceso mágico de pulsar un gran boton rojo, es algo más complejo que resumiré en lo siguiente…

Paso 1-escaneas el dibujo a lapiz…Si este paso falla, pasa directamente a la casilla de salida.

Menos mal que lo entinto yo mismo...

Menos mal que lo entinto yo mismo...

Y paso 2: lo entintas usando la pluma, los pinceles, la paciencia, el itunes, y muchas horas libres.

Aun entintada, sigue de mala leche

Aun entintada, sigue de mala leche

Y el resultado final es este, una adolescente vestida de animadora, hacha al hombro, preparada para enfrentarse a una orda de zombies….o infectados.

El hacha impone, pero...que mona es.

El hacha impone, pero...que mona es.

Pero… un momento…¿no os parece que falta algo? Para estar siendo avasallada por no muertos hambrientos de carne cruda con pelo, la chica va inmaculada, y el arma que sostiene parece recien comprada! Nada, nada, aqui hay que poner manchas de emoglobina o el efecto dramatico se quedara en pañales. Y que mejor manera de poner manchas de sangres reales, que herirse uno mismo y rociar el dibujo original con mi propia esencia escarlata…. pues cogiendo pinceles de manchas de sangre de photoshop que pululan por la red. Así ningún animal o dibujante saldrá herido en el rodaje.

Pinceles como estos son los que he usado en el dibujo

Hay pinceles hasta de huellas de pisadas en la luna

Hay pinceles hasta de huellas de pisadas en la luna

El siguiente paso es colocar esas manchas por el dibujo, y trazarlas con un pincel negro para adaptarlas a las formas y volumenes que correspondan.  Si dejaba las manchas tal cual vienen por defecto, el dibujo quedaba bastante plano y escaso de profundidad. Este es el resultado.

Zombies a mi...

Zombies a mi...

Pero el dibujo ahora mismo sigue incompleto, ya que ahora no es más que una pin up algo macabra y con mala baba, ya que falta un elemento esencial que explique el contexto y que nos haga suponer de donde viene toda esa sangre, ya que ahora mismo puede venir de un banquero que le ha negado un prestamo. Si, amigas y amigos, falta… … … el zombie!

Pero como a mi me gusta sugerir, más que mostrar, del zombie sólo se muestra el brazo.

Pitas, pitas, pitas...

Pitas, pitas, pitas...

Las hojas de papel volando hacia el fondo son para dotar de profundidad al dibujo, ya que no contará con más elementos. Lo último que queda es incluir a la animadora, eso si, girándola un poco, para dotar del plano de mayor dramatismo cinematográfico.

A modo de conclusión, añadir el estudio de sombras que contiene el dibujo. Y es que el negro sobre el blanco ejerce una fuerza tractora que hay que moldear para que la vista no se pierda.

Por fin, algo de rojo en el dibujo!

Por fin, algo de rojo en el dibujo!

En este caso, el reverso de las hojas, el brazo del no muerto, y la sangre del hacha forman un marco que guía la mirada del espectador, concluyendo la espiral en la propia protagonista.  Otra opción para captar la atención del espectador habría sido incluir notas de color, pero en este caso rompería la armonía de un blanco y negro que evoca las películas de serie B de zombies, hormigas gigantes, cerebros vivientes, draculas de pacotilla, hombres lobo domesticados, invasores del espacio con ansisas de montar una inmobiliaria y alguna que otra carcajada de Vincent Price. La nostalgia siempre esta presente.

Hasta otra, zagales!

inky-zombieFa-Kun

Siempre Dibujando

© Facundo Ferré